Terapia para la artrosis en la columna

No está claro si la artrosis es una única enfermedad o un espectro de patologías con unas manifestaciones clínicas y radiológicas similares.Este dolor suele aparecer cuando se exige un esfuerzo a la articulación enferma y, en general, empeora a medida que avanza el día.El cartílago es un tejido que hace de amortiguador al proteger los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación.Así, podemos clasificar la artrosis en dos grupos: primaria, sin una causa definida y secundaria, asociada a otras patologías (hemocromatosis, gota, diabetes mellitus, displasias óseas...).Habitualmente se localiza en la columna cervical y lumbar, algunas articulaciones del hombro y de los dedos de las manos, la articulación de la raíz del pulgar, la cadera, la rodilla y la articulación del comienzo del dedo gordo del pie.El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y el mantenimiento de la capacidad funcional.Con el progreso de la enfermedad, el dolor puede aparecer con el reposo o el descanso nocturno.Existen cuatro procedimientos quirúrgicos: la osteotomía (para corregir la distribución de cargas); la artroscopia (con lavado y desbridamiento intraarticular); la artrodesis (o fusión articular, útil en columna y pequeñas articulaciones); y la artroplastia o sustitución articular por una prótesis, muy frecuentes la prótesis de cadera y la prótesis de rodilla.El crecimiento de los extremos de los huesos que forman la articulación puede hacer que la articulación se agrande y ensanche.Sin embargo, se están investigando nuevos marcadores de respuesta al tratamiento que probablemente se puedan utilizar en los próximos años.Los nuevos tratamientos nos permiten retrasar o incluso evitar la necesidad de cirugía".

A la exploración física, pueden observarse deformidades articulares, por aumento del componente óseo y capsular y limitación de la movilidad con dolor a la presión, chasquidos y crepitación de la articulación.La radiología en las fases iniciales puede ser normal, aunque lo más típico es observar un estrechamiento de espacio articular asociado a esclerosis subcondral, aparición de osteofitos marginales (prominencias óseas), quistes y anormalidades del contorno óseo.Puede incluso llegar a desaparecer, haciendo que los extremos de ambos huesos rocen directamente, produciendo dolor.Las terapias actualmente disponibles son: Cirugía: indicada en las fases tardías de la enfermedad cuando existe dolor refractario o importante trastorno funcional.No existen alteraciones de laboratorio específicas de la artrosis ni marcador alguno que permita hacer un diagnóstico o seguimiento de la enfermedad.